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Día Mundial del Hábitat

Hoy se celebra el Día Mundial del Hábitat, una fecha que suele hablar de vivienda digna y ciudades habitables. Vale la pena usarla para una pregunta menos frecuente: ¿dónde vive tu ropa cuando dejas de usarla? La respuesta, para la mayoría de las prendas en Bogotá, es el relleno sanitario de Doña Juana.

El hábitat de tu ropa se llama Doña Juana

Los textiles representan el 8,75% de todo lo que llega al relleno sanitario de Doña Juana: alrededor de 216.000 toneladas al año.

Es una cifra difícil de dimensionar, así que conviene traducirla. Casi una de cada once toneladas que entran al relleno es ropa, calzado o textiles del hogar. Material que fue diseñado para durar años y que termina enterrado, ocupando un espacio que no se recupera.

Y a diferencia de lo que mucha gente supone, ese textil no se descompone sin consecuencias. Las fibras sintéticas que son la mayoría de lo que se produce hoy son plástico, y como tal permanecen.

El problema no es cuanto compramos

Aquí está el dato que cambia la conversación.

En Colombia, solo el 2,2% de la ropa vuelve al ciclo. En Francia, la cifra es del 22,5%. Diez veces más.

La diferencia no se explica por hábitos de consumo. Se explica por infraestructura: en Francia existe un sistema establecido para que una prenda que sale de un clóset tenga a dónde ir. En Colombia, en la mayoría de los casos, no lo hay.

Dicho de otra forma: aquí la ropa no termina en el relleno porque la gente no quiera reciclarla. Termina ahí porque no existe una ruta de regreso.

Qué es una ruta de regreso

Es un término que suena abstracto y en realidad describe algo muy concreto. Para que una prenda vuelva al ciclo tienen que existir, en orden, cuatro cosas:

  • Un punto de entrega accesible. Si la persona tiene que cruzar la ciudad, no lo va a hacer. Esto es casi todo el problema.
  • Recolección periódica. Un contenedor que nadie vacía deja de ser un punto de recolección y se convierte en un depósito de basura.
  • Clasificación. Alguien tiene que revisar prenda por prenda y decidir su destino según el estado. Sin este paso, todo el material vale lo mismo: nada.
  • Destinos reales para cada categoría. Reutilización, reparación, upcycling, aprovechamiento del material y disposición controlada para lo que no tiene otra salida.

Si falla cualquiera de los cuatro, la cadena se rompe y el material termina donde habría terminado de todos modos.

Cómo se construye, contenedor por contenedor

En RECUPERA CO esa ruta se construye poniendo cada eslabón donde falta: contenedores en centros comerciales, conjuntos residenciales, universidades y centros empresariales; recolección puerta a puerta para quien tiene volumen; jornadas en espacio público; y clasificación de todo lo que llega para destinarlo a la ruta que corresponda.

No es un trabajo espectacular. Es logística, y se construye punto por punto.

Cada contenedor instalado acerca una ruta de regreso a un grupo de personas que antes no la tenía. Esa es, literalmente, la diferencia entre el 2,2% y el 22,5%.

Qué puedes hacer hoy

La fecha invita a pensar en el hábitat, pero el hábitat se construye con decisiones concretas:

  • Si tienes ropa acumulada: entrégala en un contenedor de recolección textil o agenda una recolección si el volumen lo justifica.
  • Si vives en conjunto o trabajas en una empresa: propón la instalación de un contenedor. Es el paso que convierte una decisión individual en infraestructura para cien personas.
  • Si vas a comprar: considera la ropa de segunda mano. Una prenda que ya existe no suma al problema.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es un problema que los textiles lleguen al relleno?

Ocupan un espacio que no se recupera, desperdician todos los recursos que costó fabricarlos, y en el caso de las fibras sintéticas son plástico que permanece en el lugar.

¿Sirve de algo entregar ropa que está dañada?

Sí. No irá a reutilización, pero existen rutas de reparación y de aprovechamiento del material. El criterio de “esto ya no sirve” suele dejar fuera cosas que sí tienen destino.

¿Qué se necesita para instalar un contenedor?

Un espacio adecuado y un acuerdo con la administración del lugar. A partir de ahí se define la periodicidad de recolección y se entregan los certificados del material gestionado.

¿Esto aplica solo a Bogotá?

Las cifras citadas son de Bogotá y su relleno sanitario, pero el problema de fondo —la ausencia de rutas de regreso— es nacional.

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El hábitat también se construye con lo que sacamos de él

Una ciudad habitable no es solo la que tiene buena vivienda y espacio público. Es también la que sabe qué hacer con lo que produce.

Mientras el 8,75% de Doña Juana siga siendo textil, hay una conversación pendiente. Puedes agendar una recolección de tus textiles o escribirnos para instalar un contenedor en tu conjunto, empresa o institución.

Fuentes: Alcaldía Mayor de Bogotá, 2025.

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La tendencia va a pasar, como pasan todas. La ropa guardada va a seguir ahí

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